La Bici

Todo lo que viene ahora es puramente técnico y prescindible, pero igual resulta útil para alguien que quiera iniciarse en la aventura de viajar en bici. Todo es subjetivo y no tiene por qué ser válido para mucha gente, es sólo mi opinión. Se trata en todo caso de consejos para hacerse una bici de viajes aceptable con bajo presupuesto. Por supuesto cualquier bici con rueda no muy fina y con portaequipaje sirve para viajar.

El cuadro

Podemos elegir entre acero o aluminio. Si ya tienes una bici de aluminio no la tires, pero si no tienes ninguna todavía el acero es para mí la mejor elección. El acero se fatiga mucho más tarde que el aluminio aunque hay que llevar cuidado con la corrosión, sobretodo en las soldaduras. En caso de rotura, reparar un cuadro de aluminio, y más si pretendemos seguir el viaje cargados de equipaje pasando por piedras y baches, no ofrece muchas garantías; amén de que la soldadura del aluminio es bastante más compleja que la del acero y exige una tecnología que no siempre está disponible en todos los países a los que vamos. En Senegal podemos encontrar cada 5km un taller de soldadura lleno de electrodos con expertos soldadores de acero. El aluminio gana al acero en rigidez y aprovecha mejor la fuerza que hacemos al pedalear, además de la ligereza; pero ambas ventajas se diluyen si lo que estamos haciendo es viajar tranquilamente cargados de peso.

Horquilla, suspensión o no.

Se puede viajar con suspensión delantera y portabultos en la horquilla; pero a mi no me gusta: es peso extra y limita la elección y colocación de dicho portabultos. Aunque para un viaje sin mucho peso, sólo con alforjas traseras, donde hay terreno en mal estado es muy útil. También tenemos que pensar en que no tiene mucho sentido pasar rápido, cargados con peso, por una zona con baches y piedras. 

Medida de ruedas

Podemos elegir tres medidas de rueda: 26″, 27.5″ ó 29″ (700c). Igual que antes, si ya tienes una bici de una medida determinada te sirve igual, no la tires; pero si aún no tienes bici yo elegiría entre 27.5″ ó 26″. Las de 700c o 29″ tienen el problema de no ser tan populares como las otras dos según qué zonas, además de que el tamaño de la bici es mayor, menos compacta, y se complica a la hora de subirla en trenes o meterla en cajas para facturar en avión. Las de 26″ ya están en desuso, aunque el mundo está infestado todavía de bicis de montaña de esta medida, donde siempre será fácil encontrar, al menos, una bici usada de donde nutrirse de repuestos. Para bicis nuevas la opción más popular es 27.5″. Gracias a la globalización y a la concentración de la producción, es una medida que en los próximos años, creo, será la dominante.

Llantas y radios

Las llantas deberán ser de doble pared y de aluminio, lo más rígidas posible. Si reciclamos llantas tenemos que comprobar que no estén desgastadas en la zona de frenado. Muchas veces por usar pastillas de freno desgastadas, o simplemente por el uso, la pared lateral de la llanta pierde grosor y puede acabar rajándonse con la presión del neumático.

Partir radios es algo relativamente común cuando se viaja durante muchos kilómetros con peso y con baches, por lo que siempre hay que llevar radios de repuesto y sustituirlos en cuanto fallen. Los radios deben ser de acero inoxidable. Si tenemos una rueda con radios negros y no sabemos si son de acero inoxidable o no, podemos comprobarlo con un imán, si no se pega es acero inoxidable. Si tenemos presupuesto podemos además usar radios conificados, más flexibles, se estirarán y repartirán la tensión a los radios contiguos antes de partirse. El número de radios tradicional de 36 suele ser popular en ruedas antiguas de 26″. Esta elección es importante. Cuanto más radios mejor, pero es difícil ya encontrar ruedas nuevas con 36 radios de 26″ y creo que casi no hay de 27.5″. La elección de 36 ó 32 radios es importante ya no tanto por la resistencia sino porque nos condiciona el poder cambiar la llanta  si tenemos algún problema. Lo peor que nos puede pasar es que tengamos que cambiar la rueda entera y no podamos aprovechar el buje. Yo llevo 36 radios con 26″, simplemente porque aproveché un buje que ya tenía. 27.5″ con 32 radios sería lo más popular.

En cuanto al número de cruces. Cuanto más perpendicular sale el radio del buje más probable es que se rompa éste, ya que la tensión es soportada por menos cantidad de metal. Cuanto más acostado salga el radio del buje, lo que sucede con mayor número de cruces, menos sufrirá éste y más radios intervendrán absorbiendo impactos, haciendo la rueda más flexible. Lo más común suele ser 3 cruces cuando hay 36 radios, si admite 4 cruces mejor, pero esto dependerá del ala del buje y de si la llanta nos permite que el radio entre tan acostado. Con 32 radios, en el caso de 27.5″, solemos encontrar las ruedas montadas a 2 cruces, el menor número de radios y el mayor ala del buje complica el hacer 3 cruces.

En resumen, si vas a comprar ruedas nuevas invierte en unas de calidad, no compres las más baratas. Si vas a reutilizar las que ya tienes comprueba que al menos tengas llantas de doble pared y que los radios sean de acero inoxidable.

Cubiertas

Depende del viaje que vayamos a hacer. Si va a ser por asfalto, unas cubiertas de 1.50″ de ancho, que admitan unos 6 bares de presión y con dibujo sencillo nos servirán. Si va a ser terreno mixto y queremos estar preparados para todo, hay también soluciones más caras. Unas cubiertas anchas de 2″ con dibujo sin taco nos valdrán. Un ejemplo son las Schwalbe Marathon Mondial Evolution. Son bastante caras, unos 40€ aproximadamente, pero funcionan muy bien con baja presión y podemos darle hasta 5 bares. Son plegables y no pesan mucho, podemos llevar una de repuesto en la alforja en caso de ser necesario. Hay otras muchas opciones, como las Marathon plus, algo más baratas que las Mondial pero pensadas para asfalto y pista sin mucha piedra, la banda de kevlar que incluyen protege frente a pinchazos bastante bien. En todo caso unas cubiertas en buen estado, que no sean las más baratas de la tienda y elegidas pensando en qué vamos a hacer, nos servirán igualmente. Podemos incluso meter gel antipinchazos en las cámaras para que se tapone el pinchazo y podamos seguir pedaleando dando un poco de aire; podemos luego reparar la cámara al llegar a destino.

Cambio y transmisión

Hay soluciones muy buenas pero también muy caras para nuestro alcance, podemos viajar igualmente con un sistema de cambio con desviador tradicional, solo que es más sucio y sufre más el desgaste. 

¿7,8,9,10… 12v? Como siempre, si ya tienes una bici no la tires, pero si puedes elegir 7v ú 8v con tres platos es lo ideal. Con estas velocidades la cadena es más ancha, debería tardar más en estirarse y es más sencillo unirla con el tronchacadenas cuando se parte, aunque siempre podemos llevar eslabones de unión. Además, las manetas, piñones y cadenas son compatibles entre sí, si los mezclamos sólo perdemos la primera o la última marcha, pero el cambio funciona correctamente.  El resto de opciones son igualmente buenas aunque el precio de una cadena de 9v en adelante comienza a dispararse, así como el de los casetes, y sin contar lo complicado de hacer una unión con un tronchacadenas. En cuanto a la disponibilidad de material según los países no lo tengo claro, supongo que será más fácil encontrar componentes baratos que aquellos de gama alta. Es siempre interesante, si nos vamos para largo tiempo a sitios remotos, llevar una maneta de cambio de repuesto de fricción, nos sirve para cualquier piñón, casete o plato y nos permite hacer cualquier reparación de emergencia intercambiando componentes de distintas velocidades. 

¿Casete o piñón? He elegido el casete porque los piñones (los que llevan el mecanismo de rueda libre integrado) suelen ser de baja calidad. Un buje shimano convencional con un núcleo nos ofrece creo más durabilidad. He visto más piñones rotos que núcleos. Y si elegimos casete debemos llevar  8v ó 9v, ya que nos sirve en caso de emergencia un casete de 10v y con una arandela podemos además usar casete de 7v. Yo suelo llevar, cuando el viaje es muy largo y es difícil conseguir repuestos, un núcleo nuevo de reemplazo. Debemos siempre comprobar el desgaste de la cadena con la herramienta. Creo que no se puede decir cuántos km dura una cadena, sólo hay que comprobarlo periódicamente con la herramienta, pues depende del esfuerzo que hagamos con ella.

Platos y bielas

Si hemos elegido 7,8,9 ó 10v tendremos unas bielas de 3 platos, serán suficientes para rodar por asfalto y para subir pendientes cargados. La relación que suele llevar una bicicleta de montaña es suficiente. Si llevamos una transmisión de bici de carretera puede que lo pasemos peor al subir cargados. 

Sobre el eje de pedalier podemos elegir, como norma general, entre cuadradillo y eje hueco. Prefiero el eje hueco porque es más rígido y se aprovecha mejor la pedalada. Se pueden cambiar los rodamientos, si no tenemos las herramientas específicas, con unos alicates grandes, una mordaza o una llave de grifa. Los rodamientos de repuesto podemos llevarlos con nosotros para cambiarlos si fallan en algún momento y hemos decidido viajar a lugares donde es difícil encontrar este material; pesan poco. Por contra, el eje de cuadradillo necesita herramientas específicas para cambiarlo, puede que nos cueste quitar el viejo si hace tiempo que no lo tocamos y, según mi experiencia,  los rodamientos duran menos que los de eje hueco. La ventaja es que es fácil encontrar unas bielas de cuadradillo en cualquier lugar del mundo si tenemos algún problema, como una rosca corrida en un pedal; pero siempre podemos cambiar también el eje. Por otro lado no todas las bielas de cuadradillo valen para cualquier eje, ya que depende del largo de éste. Por último, para quitar unas bielas de eje hueco necesitamos sólo una llave allen, esto es útil, a parte de para reparar una avería, para quitar las bielas si no queremos que se dañen los platos al meter la bici en una bolsa para viajar en avión.

Frenos

Simplificando, podemos elegir entre v-brake o frenos de disco. Los discos proporcionan mejor frenada, pero para viajar debemos ser muy cuidadosos para que no se dañen, no se doblen los discos, se doble un latiguillo, etc., su reparación es más compleja que la de un v-brake. También podemos optar por unos frenos disco mecánicos, con cable, de gama alta, que frenarán casi igual de bien que unos hidráulicos, pero seguimos teniendo el peligro de doblar un disco con una piedra, una caída o en el transporte en tren, bus o avión. Es más difícil encontrar pastillas de freno de disco según qué países, pues cada marca, y casi cada modelo, usan pastillas distintas.

Unos buenos frenos v-brake son en mi opinión la mejor opción. La única pega es que desgastan la llanta con el tiempo. Debemos tener cuidado y vigilar las pastillas periódicamente para que no se desgasten en exceso y dañen la llanta. En situaciones de lluvia y barro los frenos de disco ganan a los v-brake, pero la simplicidad de los segundos creo que compensa. 

Manillar

Es muy personal, cada uno prefiere uno distinto. Yo prefiero el de mariposa porque creo que es el que más posiciones distintas permite. Esto es interesante porque podemos ir cambiando las manos de posición según nos vayan doliendo los brazos, la espalda, etc. Si a esto sumamos una potencia regulable podemos variar la posición a lo largo del viaje y encontrar la postura más cómoda.

Sillín

También es muy personal, no existe un sillín cómodo per se. Estar 8 horas sobre una bici no es natural para nuestro cuerpo, tenemos que admitir cierto dolor en el culo. Nuestro cuerpo irá haciendo callo según la forma de nuestro sillín y con el tiempo nos acabará por casi no doler. Un sillín ancho es muy cómodo para un paseo corto, ya que sufrimos menos presión, pero después de muchas horas nos producirá rozaduras en los muslos. Uno muy estrecho está bien para competir y dar muchas pedaladas por segundo, pero es también muy doloroso. Entre un sillín blando y duro viene a pasar igual; el blando es cómodo para un rato corto, pero con el paso del tiempo acaba produciendo rozaduras ya que nos movemos más sobre él que con un sillín algo menos blando. 

Los sillines más reputados para viajes son los de la marca Brooks. Funcionan como un zapato. Al ser de piel se van adaptando con el tiempo a nuestro cuerpo y permiten la transpiración, el problema es que necesitan mucho tiempo de uso para llegar a este punto. Lo mejor es usarlo a diario en la bici que tengamos para desplazarnos y luego cambiarlo a la bici con la que vamos de viaje. Hay varios modelos, yo uso el B17 Flyer, no es muy ancho y tiene muelles. Otra buena marca, si queréis una opción de piel no animal, es Lepper.

Pedales

He usado la bici con calas y sin calas. Las calas son muy cómodas, colocan el pie siempre en su posición correcta y la pedalada es más eficaz. Pero como limita el uso de calzado, a veces caminar con calas no es muy cómodo y acabas necesitando otros zapatos…,las he dejado de utilizar y ahora llevo pedales 100% metálicos con punteras. Puedes elegir los zapatos que quieras y que mejor se adapten no solo a pedalear sino a caminar. Pero esto es muy personal, si el viaje es corto y puedes llevar peso, unas calas son más cómodas.

Portabultos

Aquí se aplica lo mismo que para el cuadro, aunque en esta parte la probabilidad de romperlo es más alta. Si tenemos uno de aluminio podemos usarlo, no hay que tirarlo, pero uno de acero puede durarnos toda la vida y si se rompe es fácil de soldar. En todo caso si rompemos uno de aluminio siempre nos podrán hacer un apaño con una chapa y cuatro tornillos en cualquier lugar. Hay algunos modelos de acero no muy caros, pero casi todo el mercado es de Tubus y Racktime; son los más usados, ambas marcas son del mismo fabricante. Surly también dispone de portabultos de acero, pero excesivamente caros. 

En particular es importante elegir bien el portabultos delantero, puede ser un tipo low rider, que nos permite llevar dos alforjas; es sencillo y no muy voluminoso. O uno como el Tubus grand expedition, que además lleva una parrilla donde colocar más enredos. En principio es útil, pero es más aparatoso y cuanto más espacio tengamos para almacenaje más equipaje innecesario acabaremos llevando. Es cierto que esta parrilla extra es muy cómoda para llevar cosas que sean voluminosas y pesen poco, como la tienda de campaña o un saco. Pero llevar peso tan alto en la rueda delantera hace difícil e incómoda la conducción.

Luces y dinamo

La dinamo de buje es muy popular entre los viajeros.  Funciona bien en condiciones de lluvia y barro, no desgasta la cubierta y tiene menos fricción que una dinamo tradicional de botella. Pero a mi no me gusta porque aunque esté apagada ofrece resistencia, complica mucho la mecánica en caso de avería y, a menos que vayamos a hacer largas etapas de noche, no tiene mucho sentido. Aunque tanto una dinamo de botella y de buje ofrecen la misma tensión y potencia: 6v/3w, es cierto que la dinamo de buje sería mejor para cargar un móvil, pues podemos llevarla conectada durante todo el viaje sin preocuparnos del ruido ni de dañar la cubierta. Pero ambas dan 0.5A, lo que hace eterna la carga de un móvil. Por lo que he probado se carga muy lentamente y estando apagado sin poder utilizarlo. Para cargar un móvil durante un viaje hay otras soluciones más eficaces, como una placa solar plegable. Podemos llevarla sobre las alforjas, delante o detrás, según el momento del día. Una placa normal nos puede dar a partir de 2Ah con dos salidas usb. Esto es a pleno sol, con nubes baja la intensidad, pero sigue siendo más rápida que la dinamo. 

Hay dinamos de buje especiales, con baja fricción, pero excesivamente caras, en torno a los 200€; pero siguen sin solucionar el problema de carga de un móvil. Yo llevo una dinamo de botella tradicional pero de calidad como la Axa Traction HR. Lleva roldanas intercambiables para irlas reemplazando según se gasten; son blandas, tienen buen agarre y no dañan la cubierta. Muchas cubiertas de calidad llevan una banda especial para el roce de la dinamo. 

En cuanto a luces, tenemos que usar siempre luces de led, prácticamente no se funden e iluminan bien a bajas revoluciones de la dinamo. Cualquier luz delantera a partir de 20lux sería suficiente. Es interesante instalar un regulador de tensión, pues a veces el voltaje de la dinamo no es estable y puede quemar los leds. Podemos hacerlo nosotros, hay ejemplos de circuitos en internet, o comprarlo ya hecho. Shimano tienen uno menos de 10€.

Caballete o pata de cabra

No es indispensable pero es cómodo poder parar la bici cargada de peso en cualquier lugar. Hay que tener en cuenta que no todos los caballetes soportan el peso de la bici cargada y que, aunque tengamos uno que lo haga, si el terreno es blando se acabará clavando y no servirá (venden accesorios para esto o podemos usar una piedra). Los mejores son aquellos que dejan la bici recta, así el peso no hace que venza hacia un lado, esto se consigue con los caballetes de pata doble. El problema es que un caballete de pata doble plegado puede rozar con la cadena de una bici con cambio de platos y piñones. Hay uno especial, el que yo utilizo, con un plegado especial de manera que queda recogido como si fuese uno simple. Soporta muy bien el peso. Es el Pletcher, no es barato pero merece la pena. Pero de nada sirve todo esto si la bici no tiene un buen lugar donde fijar el caballete. Necesitamos que tenga en la parte baja, detrás de la caja de pedalier, una pletina soldada al cuadro donde apoyary fijar bien el caballete, si no, aunque se puede instalar igual, tendremos que ir apretándolo de vez en cuando y acabaremos dañando la rosca del caballete. Yo tuve que soldar esta pletina para evitar que se moviese. Para los que no queráis usar esto o ya tengáis uno, podéis complementarlo con un segundo caballete colocado en el portabultos delantero, son especiales para esta función y dan buen resultado. Por último está la solución más barata y de alta disponibilidad: llevar un palo con una terminación en Y, se coloca en el cuadro y da el tercer punto de apoyo a la bici para hacer un plano y no caerse. Nos sirve incluso para defendernos, en marcha, de eventuales ataques de perros.

Guardabarros

Mi experiencia es que se rompen con facilidad, sobretodo el delantero; máxime cuando metemos la bici en aviones o autobuses. Pero son muy agradecidos cuando tenemos una etapa con lluvia y no queremos llenarnos la cabeza y la espalda de barro. La solución que finalmente he encontrado es llevar uno de plástico convencional atrás, con el portabultos queda bien protegido. Delante llevo uno en forma de aleta que va fijado al cuadro. Es suficientemente ancho para parar el agua de la rueda delantera y no se rompe.

Bidones y portabidones

Yo llevo dos portabidones que permiten llevar botellas convencionales de 1.5l. Podemos llevar también un camelback o una bolsa especial de la marca Ortlieb para transportar agua, es muy práctica y podemos atarla sobre las alforjas, los sistemas de anclaje van incluidos. Las hay de 4 y de 10 litros, disponen de un adaptador para convertirla en una ducha, no va incluido. Son útiles para llenarlas antes acampar y  tener agua para asearse, cocinar y lavar ropa.

Alforjas

Mi experiencia es que ahorrar aquí al final sale caro. Si no tenemos presupuesto podemos vivir con unas alforjas baratas, usar un cubremochilas en caso de lluvia y llevar toda la ropa dentro de bolsas de plástico. Pero si nos lo podemos permitir es aconsejable invertir en unas alforjas, otra vez, de la marca Ortlieb, y comprar ganchos de repuesto en el mismo pedido. A partir de 80€ tenemos el modelo back roller city, austero sin bolsillos interiores y sin correa para colgar al hombro y poco más. Por unos 115€ pasamos a las Ortlieb roller classic. Varía un poco el exterior, se cierran mejor y tiene bolsillo interior. Ambos modelos son igualmente impermiables. Para alforjas delanteras tenemos también de la misma marca, son algo más pequeñas pero eso no hace que el precio baje mucho. Sin embargo, para la bolsa de manillar, aunque el modelo de Ortlieb es también excelente, podemos ahorrar y usar cualquiera de otra marca que sea impermeable o que lleve una funda exterior para el agua.