El Reto

El reto consiste en recorrer en bici los 4000km que separan Murcia de Sibassor, en Senegal, y recaudar 1€ por cada kilómetro a través de donaciones (dona aquí). Esos 4000€ irán destinados en su totalidad a la Asociación Edukaolack para seguir financiando el centro juvenil que construyeron en Sibassor hace ya casi 5 años. En ningún caso el dinero irá destinado a financiar el viaje en sí: la comida, las cervezas, ferry, visados, etc. corren por mi cuenta.

Junto a Aziz, el presidente de Edukaolack

¿Por qué Senegal y por qué Edukaolack?

En el verano de 2014 pasé tres semanas como voluntario en el  centro juvenil que Edukaolack estaba construyendo en Sibassor. Edukaolack es una asociación creada en Murcia cuyos padres son una murciana y un senegalés, mis amigos. Es un ejemplo de cómo la cooperación internacional, o simplemente ayudar al prójimo, no pasa necesariamente por donaciones o voluntariados en grandes organizaciones donde muchas veces es difícil medir el impacto de nuestro trabajo o dinero; si tienes ganas de echar una mano puedes hacer la guerra por tu cuenta y empezar tu propio proyecto. A día de hoy Edukaolack se ha vuelto imprescindible para los habitantes de Sibassor; el centro juvenil es una realidad que abre todos los días sus puertas para que los niños acudan a hacer sus deberes, aprender idiomas, recibir apoyo escolar o merendar.

Vídeo realizador por una voluntaria durante el verano en el centro de Edukaolack.

En Senegal recibí hace 5 años una hospitalidad infinita, fue mi primer contacto con el África subsahariana, me sentí bienvenido y acogido, una vez más es totalmente cierto el mantra de que quien menos tiene más te da. Pasé el verano haciendo cemento, llevando ladrillos, arreglando las bicis de los niños de la aldea y conociendo gente y lugares maravillosos, me gustaría volver en la bici y ver de nuevo el centro ya terminado. Me gustaría que este viaje sirviera para ayudar al funcionamiento del centro durante un buen tiempo. Invertir en educación y formación es una de las mejores formas de gastar nuestro dinero. Dotar a los niños, y en este caso cobra sentido especial decir “y a las niñas”, de herramientas, los hará personas aún más libres y con más oportunidades. 

Aziz, el presidente de Edukaolack, lo explica muy bien:

Hace veintiséis años en Kaolack, Senegal, cada tarde al salir del cole iba a un centro juvenil y de apoyo escolar, un centro nada habitual al tratarse de África y de los años ochenta. Recuerdo cuánto lo disfrutaba, cuánto deseaba que llegara la tarde para ir allí a bailar o a hacer los deberes, cuánto lo disfrutaban también mis amigos… Y recuerdo cómo yo mismo pensaba entonces: “cuando sea mayor y sea rico voy a construir un centro grande para todos los niños de mi pueblo”. Pero ahora tengo 33 años, no soy rico y, tras nueve años fuera de mi país, al regresar a Senegal me he dado cuenta de que a los niños de mi pueblo les falta algo que les haga sonreír, que les ayude a estudiar, que los saque de la calle. Me he dado cuenta de que las niñas abandonan sus estudios demasiado pronto para ocuparse del hogar o casarse. Me he dado cuenta de que los padres están tan preocupados por conseguir el sustento de la familia, que no tienen tiempo para reforzar el estudio de sus hijos. Me he dado cuenta de que los niños dejan de ser niños demasiado pronto. Por eso, junto a mis amigos españoles, hemos decidido buscar la manera de crear un Centro Juvenil en el poblado de Sibassor, Kaolack, y de mostrar que África está también en tus manos. Así nace la ASOCIACIÓN EDUKAOLACK. Aziz DIOUF